NUESTRO ESCRITOR Y POETA, ORGULLO DE CHARCAS, SU PUEBLO QUERIDO

Por José. Emilio Zavala Sosa

CHARCAS, SLP.-Este sábado 23 de julio a las 2 de la tarde en el salón Costa Azul enclavado en el popular barrio fino de Potrerillos como dice el Corrido de Charcas, donde su autor Don RITO GAITÁN LUGO, será objeto de merecido homenaje, por su trayectoria, su valiosa aportación por medio de las letras al pueblo que lo vio nacer. ¡Felicidades y Enhorabuena!

Para mi abuelo Carlos que sigue acompañándome y que si en el no hubiera existido este blog. El y mi abuela los fundadores de la original: “La Central” allá en Charcas, San Luis Potosí.

para Tomás el embajador, que me inspiró a crear esta pequeña historia..

De Rito Gaitán Lugo

CHARCAS, SLP.- Cierto, cuántas cosas persisten en este pedacito de tierra potosina, rinconcito minero llamado Charcas, a través de cientos y cientos de años; han permanecido y seguirán estando para deleite y orgullo nuestro, así como en el remoto pasado fueron mensajeros de aconteceres, ora anunciando buena ventura o presagiando sucesos desagradables. Pero uno de los grandes tesoros que nos ha obsequiado el eterno girar y girar del Universo, es el hermoso manto poblado de mil lucecillas que por las noches te sonríen, y cual madre amorosa, con mil ojos vela tu sueño dándote cobijo y protección. 

Escrito por Profr. Victorino Carranza García

CHARCAS,SLP.- Continuando nuestro recorrido “Por las calles de Charcas” llegamos a la calle Primero de Mayo, que originalmente se le conocía como Calle del Refugio, en esta calle estuvo en la primera mitad del siglo XX una de las primeras embotelladoras de aguas gaseosas que hubo en nuestro municipio, producían lo refrescos que se conocían como Manzanitas y era propiedad del Sr. Victorino Díaz, misma que subsistió hasta la llegada de las empresas refresqueras que en la actualidad todos conocemos.

Anécdota de Rito Gaitán Lugo

CHARCAS, SLP.- Una noche, al filo de las nueve, cuando me encontraba de guardia en el hospital de la Cía. Minera Asarco, llevaron en un armón desde la estación del ferrocarril de “Los Charcos”, a un señor accidentado. Se trataba del conductor de un “tren de carga”, quien, al querer subir a su carro-oficina estando en plena marcha, resbaló y fue a dar a uno de los rieles, sufriendo un terrible traumatismo en sus piernas.